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Mujica, un señor que me cae bien


Leí una reciente una entrevista al presidente de Uruguay, simpático personaje, según muchos reportes dona el 90% de su salario, y vive en austeridad, se dedica en su tiempo libre a la siembra de flores junto con su esposa.

A sus 78 años posee mucha lucidez, seguramente algo de eso se refleja en su carisma innegable, fue electo con una mayoría tremenda.

Me agrada porque no encaja muy bien en los estereotipos, se ha declarado socialista pero apoya la autogestión, es consciente de la importancia de las empresas con un enfoque humanista para sacar adelante a un país, inclusive no comulga con el modelo cubano, refiriéndose al mismo como estatista, y desde su perspectiva éso provoca parálisis y excesiva burocracia. Don Pepe Mujica es amigo de lo dinámico.

En algunas declaraciones ha dejado entrever que se considera ateo, sin embargo también tenido palabras de elogio al papel de las iglesias, particularmente la iglesia católica, como una institución poseedora de una capacidad sin igual para comunicar con los más humildes, y ha reconocido la labor de la institución como reservorio de cultura por siglos, de igual forma reconoce el impacto que desde el Vaticano se puede generar en los procesos de paz mundial.

En términos políticos se muestra muy pragmático, reconociendo las realidades económicas y la dinámica social actual, entiende que los idealismos no conducen muy lejos y que pesan más las realidades históricas, por lo que las transiciones deben ser negociadas. No es una persona fácil de definir, pero me parece muy bien intencionado, su planteamiento de que no es suficiente “crecer y luego repartir” sino que lo correcto es “crecer repartiendo” habla de su vocación humanista aplicada al enfoque de crecimiento económico, un crecimiento con solidaridad.

La pregunta sería ¿Todo lo anteriormente mencionado lo hace un buen presidente? No sé, es un tipo que me cae muy bien, pero no puedo decir si es un buen presidente, los uruguayos lo sabrán mejor, quizás basta con decir que es un ser humano decente, con inquietudes y que hace lo mejor que puede en sus circunstancias particulares. Para mí eso es muy respetable, pues a diferencia de muchos autodenominados revolucionarios, él no vive en palacios ni acumula privilegios, en el caso del señor Mujica su retórica encaja mucho con su estilo de vida.

Hoy con una amiga comentábamos sobre él, y coincidíamos en que posiblemente sus posturas actuales son el resultado de muchas experiencias de vida, en él se manifiesta un principio que mi amiga y yo reconocemos, y es el de la constante evolución, una evolución diferente a la biológica, una evolución espiritual, alejada de extremismos, y cercana a la reflexión, que en su proceso constante de perfeccionamiento descubre nuevas formas de adaptarse, provocando una revolución construida desde el silencio.

Supongo que él me simpatiza por su vida austera y sencilla, siembra flores, quizás entiende que ninguna flor está de más y ninguna flor vale menos, quizás trabajando la tierra haya alcanzado el cielo, y desde lo sencillo alcanza lo trascendente.

Raúl Otoniel (27 de mayo de 2013)

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