Inicio > Personales > No importa si usted cree o no

No importa si usted cree o no


“No importa si usted cree o no, cuando usted hace una buena acción de corazón hacia alguien, El Señor lo ve con agrado” me dijo el amable joven que me atendió en una librería católica, a la que por curiosidad mis pasos me llevaron.

La amena conversación inició mientras apreciaba artículos de carácter litúrgico y mi interlocutor me explicaba su utilización. Aprendí acerca de la custodia, una estructura hecha de oro, con una base delgada que se eleva unos 20 centímetros para rematar en una esfera superior dentada hacia afuera a la manera de rayos, simulando un Sol, en el interior de la circunferencia se encuentra una pequeña bóveda que sirve para colocar el Cuerpo de Cristo, conocido comunmente como ostia.

Pasamos revista a una serie de cálices, que son los recipientes en los que se prepara el vino que se utilizará durante el servicio religioso, estos elaborados de metales preciosos (oro y plata), con detalles grabados que representan escenas de la tradición religiosa, de igual manera pienso que muy bellos.

La conversación nos fue llevando del ámbito de la tradición al entorno de las creencias, me agradó en sobremanera la naturaleza respetuosa y afectiva de la plática entre dos extraños con abordajes filosóficos diferentes, pero con curiosidad inquietante y la plena convicción, como se lo expresé de que “sé que no lo sé todo, y de ninguna manera pienso que sé todo lo que debería de saber, si bien es cierto lo que hasta el momento sé, me permite tener una opinión en materia de creencias, no puedo asegurar que mañana seguirá siendo igual, la vida es un descubrimiento, y toda la vida se continúa aprendiendo”.

En vista de que le comenté acerca de la curiosidad que mantengo sobre el tema de los rosarios, me recomendó que leyera la historia de Santa Teresa, así como algo acerca de la Virgen de Fátima. Eso haré en algún momento, mientras tanto veré a qué otros lugares mis pasos dirigidos por mi curiosidad me llevan, aún hay camino por recorrer.

Raúl Otoniel (Una tarde del último día de noviembre de 2012, después de llegar a casa y comerme un delicioso arroz con leche comprado en un supermercado, mientras al otro lado de la ventana, el Sol, ya no tan radiante como al mediodía, nos abandona por unas horas y la temperatura se desploma rápidamente anunciando una fría noche)

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: